El magisterio antioqueño inició un paro de 72 horas para exigir soluciones frente a la crisis en la atención en salud que reciben a través del Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio (FOMAG), administrado por la Fiduprevisora. La movilización, convocada por la Asociación de Institutores de Antioquia (ADIDA), incluye asambleas permanentes en los municipios y marchas en ciudades como Medellín, Rionegro y Marinilla, además de una toma en Bogotá.

La principal razón de la protesta: la inconformidad con el modelo de atención médica que, según los docentes, no está respondiendo a sus necesidades básicas.

“Nos estamos muriendo silenciosamente dentro del aula”

En entrevista para el Magazine Informativo, el representante de ADIDA en Guatapé, el profesor Gustavo Villada, fue enfático al describir la situación:

“La crisis es de años, y nosotros nos estamos muriendo, silenciosamente, dentro del aula. Los maestros se están quedando sin aire”.

El docente aseguró que, aunque el actual gobierno implementó un nuevo modelo a través de la Fiduprevisora, los problemas no son recientes. Según explicó, durante distintos gobiernos el magisterio ha pasado de prestador en prestador sin lograr una atención digna y oportuna.

“Independiente de quién sea el que rija los destinos de la salud del magisterio, hombre, que nos atiendan bien, que nos atiendan con dignidad, eso es lo que estamos buscando”.

Entre las principales quejas están la demora en la asignación de citas con especialistas, dificultades en la entrega de medicamentos y trámites administrativos que, según los docentes, terminan afectando su bienestar y el de sus familias.

¿Qué está pasando en Guatapé?

En el municipio de Guatapé, de los 54 maestros sindicalizados, 39 se acogieron al paro y permanecen en asamblea permanente. Algunos ya se desplazaron hacia Medellín y otros participarán en movilizaciones en Rionegro y Marinilla.

La institución educativa organizó horarios especiales con los docentes que decidieron continuar laborando, por lo que no hay una parálisis total del sistema educativo local.

El profesor Villada explicó que el objetivo no es político, sino humano:

“No se trata de tintes políticos. No ha sido solamente problema de este gobierno. Lo que estamos pidiendo es que no jueguen con la salud de los maestros ni de sus beneficiarios”.

Un régimen especial… con problemas persistentes

Aunque el magisterio cuenta con un régimen especial de salud diferente al de la Ley 100, los docentes aseguran que en la práctica no reciben un trato prioritario.

“Mes a mes nos descuentan un porcentaje del salario para contribuir a la salud del magisterio, pero eso no se revierte en beneficio del trabajador. Nos están negando hasta un cartón de acetaminofén”.

El paro busca visibilizar esta problemática y presionar soluciones estructurales que garanticen atención digna, oportuna y de calidad para más de 800 mil usuarios en todo el país.

Movilización regional y nacional

Durante estos tres días se desarrollan:

  • Asambleas municipales.
  • Marchas en Rionegro y Marinilla.
  • Movilizaciones en Medellín.
  • Toma en Bogotá frente a la Fiduprevisora y presencia ante el Ministerio de Educación.

Desde ADIDA, su presidenta Lida Morales reiteró el llamado a la unidad del magisterio, calificando el paro como “una acción legítima y necesaria en defensa de la salud digna”.


La discusión sobre el sistema de salud en Colombia vuelve al centro del debate, esta vez impulsada por quienes educan a las nuevas generaciones. Más allá de cifras y modelos administrativos, el reclamo de los docentes pone sobre la mesa una pregunta de fondo: ¿está garantizada realmente la atención en salud para quienes sostienen el sistema educativo?

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Por Emisora