En Guatapé, la empresa de Servicios Públicos Domiciliarios no solo distribuye agua y energía: también impulsa una verdadera transformación cultural en el manejo de residuos. A través de proyectos como el MIRS (Manejo Integral de los Residuos Solidos) y la futura Estación de Clasificación y Aprovechamiento (ECA), sus estrategias buscan que cada vecino se convierta en protagonista activo de la separación en la fuente.

1. Muestreo por sectores: la clave para conocer nuestra realidad

Para diseñar soluciones efectivas, primero hay que entender qué generamos. Por eso, “se trata de ir a sectores y distribuir cuatro o cinco puntos de muestreo en el territorio, y que esto nos dé pues como una muestra objetiva”, explica Yeison Gómez, gerente de la empresa. Durante una semana, un 5 % de los hogares seleccionados —alrededor de 160 o 170 usuarios— recibe de manera voluntaria tres contenedores: uno para reciclables, otro para basura y bolsas o recipientes para orgánicos.

“Después de que tengamos esa población… a esa familia se le mira qué tipo de residuos se está generando, qué volumen, y esos datos ya se replican a nivel municipal para estructurar el Plan Integrado de Residuos Sólidos (PGIRS).”

El resultado: información precisa para planificar la vida útil del relleno sanitario y optimizar cada recurso.

2. Impacto real y sostenibilidad

Más allá de un ejercicio estadístico, la caracterización busca medir el éxito de iniciativas como el programa MIRS. Según Gómez, estos datos permiten responder preguntas cruciales:

  • ¿Estamos realmente mejorando la tasa de aprovechamiento?
  • ¿Debemos reforzar campañas de separación en alguna zona?

“Si sabemos exactamente cuánto generamos, podremos proyectar con más exactitud la vida útil del relleno y mejorar la ECA”, señala Yeison.

De este modo, la comunidad ve reflejado el esfuerzo colectivo en un relleno más eficiente, una ECA sólida y, sobre todo, en una conciencia ambiental que crece cada día.

3. Obras en marcha: redes de alcantarillado y nuevo tanque

La apuesta va más allá de la basura. La modernización de colectores en el malecón y barrios aledaños ya ha mitigado filtraciones y colapsos antiguos. “Se ha mitigado bastante; ahora estamos finalizando el colector en Las Araucarias y, más adelante, llegará hasta Betania”, comenta Yeison.

Y para garantizar un abastecimiento constante, el proyecto de un nuevo tanque avanza con todas las aprobaciones, solo a la espera del visto bueno del Instituto Colombiano de Arqueología. “Llevamos dos temporadas sin problemas de abastecimiento”, asegura.

4. Próximos hitos: nueva sede y planta de tratamiento

En julio, la empresa firmará un convenio con la empresa Autónoma municipal para construir su nueva sede, gracias a la venta de acciones que generó un excedente significativo. Además, está en curso el diseño de una nueva planta de tratamiento de aguas residuales, un proyecto que  Yeison espera anunciar muy pronto:

“Ojalá podamos traer pronto la buena noticia de esa planta, porque atender lo residual es tan vital como garantizar el agua limpia.”

Guatapé demuestra que servicio público y compromiso ambiental pueden ir de la mano. Con proyectos bien planificados, muestreos rigurosos y obras clave, la localidad se perfila como ejemplo de sostenibilidad y cocreación ciudadana. ¡Sigamos separando, reciclando y construyendo un municipio más verde!

Por Emisora