En el corazón de Guatapé, el talento y las ganas de aprender se tejen a mano con hilo y cuero. Gracias a un convenio entre el Parque Educativo del Zócalo y el SENA, 25 personas de la comunidad participan en un curso de marroquinería artesanal que busca abrir nuevas puertas de crecimiento personal y económico para quienes se forman en él.
El curso, que ya ha completado dos de sus seis encuentros, se enfoca en enseñar a los participantes todo lo relacionado con el manejo del cuero de forma completamente manual: desde conocer sus propiedades hasta aplicar técnicas como la talla, el grabado, la pintura y el estampado.
María Isabel Muñoz Arango, instructora del SENA, cuenta que este proceso ha sido muy enriquecedor tanto para quienes inician desde cero como para aquellos que ya tienen experiencia:
“Dimos inicio al curso, tenemos 25 personas, muy interesantes todos. Hay personas que vienen desde cero, otros que ya han tenido experiencia con el manejo del cuero, entonces se hace un proceso muy interesante”.
Pero más allá de la técnica, este espacio busca algo aún más valioso: fomentar el emprendimiento y generar bienestar en la comunidad.
“La idea es continuar, forjar emprendedores, gente que quiera salir adelante manejando el cuero, por el interés de la comunidad y porque queremos fomentar el emprendimiento, que las personas salgan adelante con algo que les genere no solamente económico, sino un bienestar”, agregó la instructora.
Durante las clases, los y las participantes no solo aprenden a cortar y perforar el cuero, también descubren su potencial creativo y la posibilidad de transformar lo aprendido en una fuente de ingresos o incluso en su propia empresa.
Este tipo de formación tiene un impacto directo en el territorio, ya que responde a las verdaderas necesidades de las personas. Además, fortalece el tejido social, promueve la convivencia pacífica y abre espacios para el desarrollo integral de los guatapenses.
“Bueno, la idea es que todo el mundo participe muy activamente y genere como todos esos procesos interesantes, a dejar la violencia, pues a generar espacios de convivencia, de ser pacíficos y convivir y pasar rico y aprender”, concluyó María Isabel.
Desde el Parque Educativo del Zócalo se extiende la invitación a la comunidad para que aproveche no solo este curso de marroquinería, sino todos los procesos de formación que allí se ofrecen. Cada espacio es una oportunidad para seguir creciendo, aprendiendo y construyendo un mejor futuro.