Las recetas tradicionales, los conocimientos sobre la naturaleza, la medicina tradicional, las celebraciones y las formas de hacer transmitidas de generación en generación también hacen parte del patrimonio de Guatapé. El Museo Histórico Comunitario adelanta acciones para identificar, investigar y preservar estas manifestaciones.

Cuando se habla de patrimonio cultural, generalmente se piensa en edificios, monumentos, documentos, objetos y otros elementos que pueden observarse y conservarse físicamente. Sin embargo, existe otra dimensión del patrimonio que está presente en la vida cotidiana: el patrimonio cultural inmaterial.

Se trata de los saberes, prácticas, expresiones, técnicas y tradiciones que las comunidades reconocen como parte de su identidad y que se transmiten de generación en generación.

Sobre este tema conversaron Elian Felipe Jiménez, integrante del grupo de apoyo del Museo Histórico Comunitario de Guatapé, y Sergio Elzate, curador de la institución, en el marco de las actividades pedagógicas desarrolladas alrededor del patrimonio cultural.

¿Qué es el patrimonio cultural inmaterial?

Elian Felipe Jiménez explicó que, a diferencia del patrimonio material, el patrimonio inmaterial no se encuentra únicamente en un objeto concreto, sino también en la relación que una comunidad establece con ese objeto, práctica o manifestación.

“El patrimonio cultural inmaterial se vive todos los días”.

Dentro de esta categoría se encuentran diferentes manifestaciones que pueden estar relacionadas con objetos y espacios, pero cuyo valor patrimonial está principalmente en los conocimientos y prácticas que existen alrededor de ellos.

La definición internacional del patrimonio cultural inmaterial fue establecida en la Convención de 2003 de la Unesco, que reconoce, entre otros elementos, los usos, representaciones, expresiones, conocimientos y técnicas que las comunidades, grupos o individuos reconocen como parte de su patrimonio cultural.

Estas manifestaciones se transmiten entre generaciones y se recrean constantemente de acuerdo con el entorno, la historia y la relación de las comunidades con la naturaleza.

¿Cómo se manifiesta en Guatapé?

En Colombia, el patrimonio cultural inmaterial contempla diferentes campos de manifestación, entre ellos las lenguas y la tradición oral, los conocimientos relacionados con la naturaleza, la cultura culinaria, la medicina tradicional, las artes populares, los actos festivos y lúdicos y las celebraciones religiosas colectivas.

En Guatapé existen diferentes ejemplos de estos saberes y prácticas.

Uno de los proyectos que ha permitido identificarlos es “Memorias Vivas”, una investigación desarrollada en el municipio para documentar diferentes manifestaciones del patrimonio cultural inmaterial.

Entre los ejemplos mencionados durante la conversación se encuentran los conocimientos relacionados con la apicultura, la producción de miel, los baños y sahumerios, las recetas tradicionales y la medicina tradicional.

También se destacan los conocimientos transmitidos por personas que han aprendido determinadas prácticas de sus familias o de otros portadores de saberes.

El patrimonio también se transmite de generación en generación

Una de las características fundamentales del patrimonio cultural inmaterial es precisamente su transmisión intergeneracional.

Los conocimientos pueden pasar de padres y abuelos a hijos y nietos, pero también pueden ser aprendidos por personas externas a la familia o incluso a la comunidad de origen.

Esto permite que determinadas prácticas continúen vivas y, al mismo tiempo, evolucionen con el paso de los años.

“Se transmite constantemente del portador a su heredero, puede ser su familia o puede ser que […] personas que vienen incluso desde afuera de esa comunidad donde están los portadores, que vienen y empiezan a aprender incluso ese tipo de prácticas y manifestaciones”.

Por esta razón, preservar el patrimonio inmaterial no significa mantener una práctica completamente inmóvil, sino permitir que continúe siendo significativa para la comunidad.

Los zócalos: entre lo material y lo inmaterial

El caso de los zócalos de Guatapé permite comprender con claridad la diferencia entre ambas dimensiones del patrimonio.

El zócalo como objeto físico puede ser considerado desde una perspectiva material. Sin embargo, también existe un patrimonio inmaterial relacionado con los conocimientos, técnicas y formas de elaboración que se han transmitido a través del tiempo.

Elian Felipe Jiménez explicó que una práctica como esta puede transformarse sin perder necesariamente su carácter patrimonial.

Los zócalos que se realizan actualmente pueden presentar técnicas y características diferentes a los de hace un siglo. Lo importante es que continúe existiendo una comunidad que se identifica con esta manifestación y personas que se reconocen como portadoras de los conocimientos relacionados con ella.

“Salvaguardar, por ejemplo, el patrimonio cultural inmaterial no es congelarlo”.

La transformación, en este sentido, también puede ser una característica de un patrimonio que permanece vivo.

El Carnaval de Fin de Año también es patrimonio

Otra manifestación mencionada durante la conversación fue el Carnaval de Fin de Año de Guatapé.

Esta celebración combina elementos materiales e inmateriales. Los disfraces, objetos y representaciones que hacen parte del desfile constituyen elementos físicos, mientras que el conocimiento sobre cómo organizarlo, prepararlo y desarrollarlo cada año hace parte de su dimensión inmaterial.

La continuidad de la celebración y la participación de la comunidad permiten que esta tradición se mantenga y, al mismo tiempo, se transforme con las nuevas generaciones.

Además, una misma manifestación cultural puede reunir diferentes dimensiones del patrimonio inmaterial.

Por ejemplo, una receta tradicional puede estar relacionada no solamente con la preparación de un alimento, sino también con los conocimientos sobre el cultivo, la cosecha y el aprovechamiento de los productos de la tierra.

Un patrimonio que enfrenta diferentes amenazas

El patrimonio cultural inmaterial puede ser especialmente vulnerable porque depende de que los conocimientos y prácticas continúen siendo transmitidos y practicados por las comunidades.

Entre las amenazas identificadas durante la conversación se encuentran la globalización, los cambios ambientales, la migración del campo hacia las zonas urbanas y la pérdida progresiva de algunos portadores de conocimientos tradicionales.

Los cambios en el territorio también pueden afectar determinadas prácticas. Por ejemplo, si desaparece una planta o producto utilizado tradicionalmente, pueden perderse conocimientos relacionados con su preparación o utilización.

Otra preocupación es la folclorización de determinadas manifestaciones.

Cuando una práctica cultural se convierte únicamente en un espectáculo para ser mostrado, puede perder parte del contexto y del significado que originalmente tenía para la comunidad.

“Al convertirse en eso, se empieza a vaciar lentamente y pierde ese sentido comunitario”.

¿Quién protege el patrimonio cultural inmaterial?

De acuerdo con lo explicado durante la entrevista, los principales responsables de salvaguardar el patrimonio cultural inmaterial son los propios portadores y las comunidades que se identifican con cada manifestación.

Las instituciones culturales también cumplen un papel importante en la investigación, documentación, identificación y difusión de estos saberes.

En este sentido, el Museo Histórico Comunitario de Guatapé busca acompañar estos procesos mediante la investigación y el reconocimiento de las personas que conservan y transmiten conocimientos.

El propósito no es únicamente registrar las manifestaciones, sino también comprender su contexto y contribuir a que puedan continuar transmitiéndose.

Investigar para que los saberes continúen vivos

Desde el Museo Histórico Comunitario se plantea que la protección del patrimonio comienza por reconocerlo e identificarlo.

Esto implica escuchar a los portadores, documentar sus conocimientos, comprender el contexto en el que se desarrollan y generar espacios para que puedan ser transmitidos a las nuevas generaciones.

Las instituciones educativas también pueden desempeñar un papel importante en este proceso, acercando a niños y jóvenes a los saberes, prácticas e historias que hacen parte de la identidad de Guatapé y de la región.

🏛️ El patrimonio también se vive

El patrimonio cultural inmaterial no está únicamente en los museos o en los libros. Está presente en las recetas familiares, en los conocimientos campesinos, en las celebraciones, en las técnicas artesanales, en las historias que pasan de una generación a otra y en las formas en que una comunidad se relaciona con su territorio.

Por eso, reconocer estos saberes y mantener espacios para su transmisión es también una manera de fortalecer la memoria y la identidad de Guatapé.

Por Emisora

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