El servicio de odontología del Hospital Inmaculada de Guatapé ha vivido una transformación significativa en los últimos meses, gracias a mejoras en la infraestructura, incorporación de nuevo personal y una mayor agilidad en la atención a los pacientes.
La doctora Daniela Zapata, odontóloga líder del servicio, nos compartió cómo ha sido este proceso de cambio que ha impactado positivamente la calidad de vida de los guatapenses:
“Inicialmente, el servicio era muy limitado. Solo teníamos una unidad odontológica, una sola odontóloga y un auxiliar. Eso hacía que los pacientes tuvieran que esperar hasta 15 o 20 días para una cita.”
Desde febrero, comenzaron los cambios estructurales, incluyendo el rediseño del consultorio. Ahora, el espacio está dividido en dos áreas: una administrativa y otra clínica, pensadas para mejorar la experiencia de los usuarios.
“Diseñamos el consultorio con una zona donde recibimos al paciente, gestionamos la facturación y las historias clínicas, y otra zona clínica donde realizamos los procedimientos y el manejo del instrumental”, explicó la doctora Zapata.
Uno de los logros más visibles ha sido la reducción en los tiempos de espera. Hoy en día, los pacientes pueden agendar citas en un lapso de tres a cuatro días, lo que ha mejorado notablemente la atención en urgencias y el seguimiento de tratamientos.
“Ya los pacientes vienen y pueden conseguir la cita en la misma semana. El tema de las urgencias también ha mejorado mucho”, indicó la profesional.
Otro avance clave ha sido la incorporación de una nueva odontóloga de medio tiempo y un auxiliar adicional. Además, el servicio ahora cuenta con una unidad portátil que facilita la atención extramural, llevando salud oral a colegios y otras instituciones.
“Nos están apoyando en las brigadas, en los colegios, en todo el trabajo comunitario. Eso ha sido fundamental”, agregó la doctora.
La mejora también ha sido visible para los propios usuarios. Algunos pacientes han expresado su satisfacción al ver un servicio más organizado, cómodo y moderno.
“Nos han dicho que se nota el cambio, que se sienten más cómodos. Tenemos equipos actualizados y estamos esperando otra unidad nueva que ya está en proceso de gestión”, expresó Daniela.
Y no solo se trata de equipos. El ambiente laboral también ha mejorado con un equipo más unido y comprometido.
“Somos un equipo muy unido. Eso se refleja en la calidad de atención que damos”, comentó con entusiasmo.
En la parte administrativa también se están haciendo ajustes: nuevos muebles, estaciones de trabajo más cómodas y sillas para los pacientes, todo pensado para brindar un servicio más humano y eficiente.
Aunque aún faltan algunos detalles por finalizar, el compromiso es claro: ofrecer un servicio odontológico digno, moderno y cercano.
“La idea es seguir avanzando poco a poco, para que nuestros pacientes se sientan bien atendidos, cómodos y con confianza en el servicio”, concluyó la doctora Zapata.
El Hospital Inmaculada de Guatapé continúa así su proceso de mejora continua, apostándole a una salud oral accesible, de calidad y con calidez humana.