Las lluvias no han dado tregua en el norte del país. En las últimas semanas, municipios de Montería y varias zonas del Urabá antioqueño han enfrentado fuertes inundaciones que dejaron barrios anegados, viviendas afectadas y pérdidas en el sector rural.
Aunque el nivel del agua ha comenzado a descender en algunos sectores, la emergencia continúa. Y en medio de esta difícil situación, un grupo de guatapenses residentes en Montería decidió actuar.
Una iniciativa que nació del corazón
La campaña solidaria es liderada por Julián Álvarez Martínez, quien ha estado recorriendo barrios y veredas entregando ayudas humanitarias a las familias afectadas.
“Las lluvias persisten, sobre todo en la zona alta de Nuevo Paramillo. En Montería casi diario está lloviendo, pero gracias a Dios en la Comuna 1, donde fueron más damnificados, el agua ha bajado significativamente”, explicó durante la entrevista.
Sin embargo, la situación en la zona rural sigue siendo compleja. “En la parte rural todavía hay inundaciones porque hay boquetes abiertos. Mañana llegan unas máquinas anfibias para abrir más y permitir que el agua circule”, señaló.
No solo es el agua: ahora vienen los retos de salud
Con el descenso del agua aparecen nuevos desafíos. La acumulación de lodo, la descomposición de animales y la proliferación de mosquitos aumentan el riesgo sanitario.
“La parte de sanidad pública es complicada. Han estado fumigando las casas donde el agua ya desciende y haciendo jornadas de limpieza. En la zona rural todavía no hay servicio de energía por seguridad”, indicó Julián.
Además, muchas familias quedaron sin colchones, electrodomésticos y enseres básicos. El impacto real se dimensiona cuando el agua se retira y deja al descubierto los daños.
Ayudas que sí están llegando
Desde Guatapé y otras ciudades han llegado aportes en ropa, mercados, kits de aseo y leche. Incluso, un paisano en el exterior logró gestionar la donación de 200 bandejas de pollo para una cocina comunitaria.
“Las ayudas se están entregando constantemente a personas que de verdad lo necesitan. Tenemos reservas para cuando empiece la etapa fuerte de recuperación”, afirmó.
También destacó que los videos publicados en redes sociales buscan generar confianza: “Es una forma de evidenciar que las ayudas sí se están entregando”.
Las acciones se han extendido a municipios como Arboletes, San Juan de Urabá y Lorica, donde también se han reportado afectaciones.
El reto ahora: transporte y recuperación
Uno de los mayores desafíos en este momento es el transporte de alimentos que requieren refrigeración, como el pollo que se encuentra en Caucasia. Se necesitan apoyos logísticos para movilizar estas donaciones de manera segura.
En cuanto a familias guatapenses afectadas, se ha identificado al menos una con pérdidas significativas. “Se le llevó colchoneta, mercado, aseo y medicamentos. Y seguimos atentos si necesita más ayuda”, contó Julián.
La etapa que viene será clave: pintura para viviendas, reparación de muros, recuperación de techos y atención en salud.
¿Cómo ayudar?
Quienes deseen sumarse pueden comunicarse directamente al número:
📞 310 465 95 68
Cada aporte cuenta, desde una bolsa de mercado hasta el apoyo en transporte o una transferencia económica.
Como bien lo expresó Julián:
“Todos lo estamos haciendo de corazón y todo será bienvenido”.
Hoy la solidaridad marca la diferencia
Las emergencias pasan, pero la huella de la solidaridad permanece. Lo que hoy se siembra en apoyo y empatía, mañana se traduce en comunidades más fuertes y unidas.
💬 ¿Te sumarías a esta campaña o conoces a alguien que pueda aportar transporte o ayudas humanitarias? Cuéntanos en los comentarios.
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