El municipio de Guatapé volvió a demostrar que el deporte también es una poderosa vitrina turística. Del 28 de marzo al 1 de abril, el coliseo municipal se llenó de energía con la Copa Nacional de Baloncesto 2026, un torneo juvenil que reunió delegaciones de distintas regiones del país e incluso una representación internacional de Venezuela.
La llegada de la Academia Patriotas, proveniente del estado de Barinas, marcó uno de los momentos más especiales del evento y dejó claro que el deporte conecta culturas, territorios y sueños.
Un torneo que cruzó fronteras
La delegación venezolana llegó tras una invitación que nació del contacto entre entrenadores y redes sociales. Rafael Alberto Valero López, uno de los responsables del equipo, resumió la experiencia con entusiasmo:
“La organización ha estado espectacular… la receptividad de todas las personas ha sido inigualable. Venimos con todas las ganas del mundo”.
El viaje no fue sencillo. La altura, el clima frío y el cambio de condiciones representaron un reto físico para los jugadores, acostumbrados al llano venezolano. Aun así, la experiencia fue positiva y enriquecedora:
“Nos ha faltado el oxígeno, pero estamos adaptándonos y aguerreando para adelante”.
Los jugadores coincidieron en que el torneo fue exigente, pero lleno de aprendizajes. Entre partidos intensos y convivencia deportiva, destacaron la calidad de los escenarios y el nivel competitivo:
“Hay mucho nivel, competitividad y sobre todo jugar con humildad siempre”.
Historias de esfuerzo que inspiran
No solo los equipos internacionales vivieron una experiencia especial. Desde el Nordeste antioqueño llegó una delegación de Amalfi con una historia que refleja el espíritu del deporte formativo.
Su entrenador, Giancarlos Cano Serna, contó que el viaje fue posible gracias a la autogestión y el trabajo comunitario:
“Nos tocó vender salpicones y arroz con leche para reunir los fondos. Es una linda experiencia para los chicos, porque apenas llevamos un año como club”.
El equipo compitió en categorías sub-15 y sub-17, enfrentándose a clubes con procesos deportivos más largos. Sin embargo, el objetivo principal fue la formación:
“Estamos primero en la formación de los chicos. Lo bonito del deporte no es solo competir, sino las amistades que se hacen”.
Más que baloncesto: turismo e integración
El impacto del torneo trascendió las canchas. Los deportistas disfrutaron del embalse, recorridos en lancha y la oferta turística del municipio, convirtiendo el evento en una experiencia integral.
“Un sitio muy espectacular… los muchachos conocieron el embalse y quedaron muy contentos”.
El balance final dejó claro que el deporte puede ser motor de turismo, integración cultural y proyección nacional para el territorio.
Guatapé se consolida como sede deportiva
La Copa Nacional de Baloncesto 2026 dejó competencia, aprendizaje, amistad y promoción del municipio como anfitrión de eventos deportivos de alto nivel. Una combinación ganadora que sigue posicionando al destino en el mapa nacional.
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