En Guatapé se viene adelantando un proceso clave para el futuro ambiental del municipio: la caracterización de residuos orgánicos, inorgánicos y reciclables que se generan en los hogares. Desde mediados de julio, la empresa de servicios públicos domiciliarios seleccionó a 200 familias de diferentes sectores para identificar cuánto se aprovecha realmente y qué volumen llega al relleno sanitario.
El subgerente de la empresa, John Jairo Giraldo, explicó que la comunidad participó activamente en este ejercicio:
“Lo primero es agradecerle a esas familias que estuvieron juiciosas en este proceso, muy receptivas. Nosotros hicimos mucha conciencia de que no era para subir tarifas ni mucho menos, sino para tener datos reales de la cantidad de residuos que se producen y así adelantar programas en beneficio de la comunidad”.
Un reto pendiente: separar en la fuente
La caracterización evidenció un desafío: todavía falta cultura ciudadana en la separación adecuada de residuos. Muchos materiales que deberían ir a reciclaje o compostaje terminan mezclados.
“Nos dimos cuenta que aún falta mucha cultura de separación. En lo orgánico encontramos vidrio o plástico, lo que dificulta el trabajo en la compostera. Tenemos que seguir fortaleciendo la educación ambiental y las campañas de cultura ciudadana”, señaló Giraldo.
El relleno sanitario, cada vez más limitado
Otro de los puntos críticos es la capacidad del relleno sanitario actual, que está llegando al final de su vida útil.
“El promedio es de 24 toneladas de residuos al día. El estudio decía que quedaban cinco años de vida útil, pero la realidad es que puede ser mucho menos. Por eso ya estamos trabajando en la adquisición de un nuevo lote para el futuro”, aseguró el subgerente.
Jornadas de desencarte: pensando en el bienestar colectivo
Además de la caracterización, la empresa organiza jornadas de desencarte, espacios donde la comunidad puede entregar elementos que no deben llegar al relleno en condiciones inadecuadas.
La próxima jornada será para recoger colchones, espumas y bases camas tanto en el área urbana como en veredas como Quebrada Arriba, La Peña, La Piedra y Los Naranjos.
“Muchas veces vemos colchones y electrodomésticos tirados en la vía o en la entrada del relleno. Por eso hacemos estas jornadas, para que la comunidad sepa que hay momentos específicos para disponerlos de forma adecuada”, resaltó Giraldo.
Reconocimiento a los trabajadores del aseo
El subgerente también destacó el esfuerzo del personal que día a día realiza esta labor silenciosa pero fundamental:
“Yo siempre he dicho que uno de los trabajos más duros es el de los recolectores y quienes están en el relleno sanitario. Están en medio de la basura y de los malos olores, pero lo hacen con cariño y compromiso. Nuestra tarea también es humanizar y dignificar ese trabajo”.
Un compromiso de todos
El balance general de la caracterización refleja que Guatapé avanza, pero aún hay camino por recorrer en materia de educación ambiental. La invitación es clara: separar los residuos en la fuente, participar en las jornadas de desencarte y pensar en el bienestar colectivo.
Porque, como bien lo dijo John Jairo Giraldo:
“Si un solo día dejáramos de recoger la basura en Guatapé, el municipio colapsaría. Por eso necesitamos que todos pongamos de nuestra parte”.