“Para el trabajador, para el pueblo colombiano, nada ha sido gratis. Todo lo que se ha alcanzado es gracias a la movilización y a la lucha.”
Con esta contundente frase, Gustavo Villada Toro, líder de ADIDA -Asociación de Institutores de Antioquia y voceros del magisterio en Guatapé resumió el sentir de los docentes que se unieron al paro nacional convocado en apoyo a las reformas sociales que actualmente impulsa el gobierno nacional.
Aunque los motivos del paro ya han sido ampliamente difundidos por medios de comunicación, desde Guatapé quisimos conversar directamente con los protagonistas locales para entender su postura, su participación y sus expectativas frente a esta jornada de movilización.
¿Por qué se suman al paro?
Según lo expresado durante una entrevista radial, el objetivo principal de esta movilización es respaldar la aprobación de reformas clave para el país, entre ellas la reforma laboral, la reforma pensional, la reforma agraria y la reforma a la salud, iniciativas que aún no han logrado avanzar en el Congreso.
“Este paro es en apoyo a la aprobación de las reformas sociales que el actual gobierno viene tramitando y que por alguna razón no han sido bien recibidas por Senado y Cámara”, afirmó el docente.
En Guatapé, 23 maestros se han sumado al llamado nacional. Algunos de ellos viajaron hasta Medellín para participar en la gran movilización convocada en la capital antioqueña, mientras que otros permanecen en el municipio en una asamblea permanente que se realiza en el teatro de la institución educativa local.
Una mirada al pasado para entender el presente
Durante la entrevista, el vocero también hizo un llamado a la memoria colectiva, recordando cómo decisiones legislativas pasadas han afectado negativamente a los sectores sociales más vulnerables.
“En el año 2001 se tramitó una reforma que recortó recursos a la salud, la educación, el saneamiento básico y el agua potable. Se prometió mejorar los servicios y lo que hubo fue todo lo contrario”, explicó.
Ese recorte, según los maestros, dejó una deuda histórica con el país que, hasta hoy, no ha sido saldada. Por eso exigen que se reviertan esas decisiones y que se garantice un crecimiento sostenido de los recursos públicos en sectores fundamentales.
¿Y ahora qué?
La voz del magisterio es clara: no se trata de una protesta sin rumbo, sino de una acción legítima que busca abrir caminos para un país más justo y equitativo.
“Devuélvannos esa garantía de que los recursos entonces crezcan año a año para que no se vean afectados los servicios de salud, educación, saneamiento básico y agua potable”, reclamó el docente entrevistado.
El mensaje también señala una preocupación por la desconexión entre las decisiones del Congreso y las necesidades reales de la ciudadanía: “Uno ve que los legisladores no están en favor del pueblo, están en favor de ellos, de sus intereses y de los empresarios. Y así es muy difícil…”
Este paro, más allá de ser una interrupción en la rutina educativa, es un llamado a repensar las prioridades del país. Desde Guatapé, la voz de los docentes se alza con fuerza, apelando a la memoria, a la justicia social y a la necesidad de construir un futuro con más equidad.