La construcción de un tanque de almacenamiento de agua en el sector Alto Verde, en Guatapé, desató una intensa conversación en redes sociales. La razón: el lugar ha sido considerado zona de interés arqueológico y muchos ciudadanos expresaron preocupación por la intervención.

Para entender lo que realmente está pasando, hablamos con la antropóloga guatapense Ximena Urrea Jiménez, coordinadora del Centro de Historia y Memoria del municipio, quien explicó paso a paso cómo se deben realizar este tipo de obras y qué se ha hecho en este caso.


¿Por qué Alto Verde es tan importante?

El primer punto clave es que el patrimonio arqueológico en Colombia es propiedad de la Nación, lo que implica una protección especial y procesos estrictos antes de cualquier intervención.

Durante la entrevista, Urrea recordó que el valor del lugar no es solo histórico, sino también emocional para la comunidad:

“Todo el patrimonio arqueológico es de propiedad de la nación… cuando existe sospecha de material arqueológico, las instituciones deben cumplir la normatividad de manera más estricta”.

Además, explicó que en el pasado el sitio fue intervenido sin procesos técnicos, lo que afectó el contexto original:

“Hace 40 o 50 años hubo excavaciones sin contexto técnico… se obtuvieron materiales valiosos, pero se destruyó el contexto arqueológico”.

Esto significa que hoy se trata de un contexto alterado, lo cual cambia la forma en que se realizan las investigaciones y permisos.


¿Se hicieron los permisos para la obra?

Uno de los temas que más ha generado debate es si la obra cumple con los requisitos legales. Según la antropóloga, sí.

Explicó que el proceso para intervenir un sitio de interés arqueológico puede tardar meses y exige la participación de profesionales avalados por el Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH):

“Debe haber un arqueólogo con registro nacional… presenta una propuesta, la revisan, hacen comentarios y dan el permiso. Son procesos que llevan meses”.

También confirmó que este proceso se realizó previamente y que incluso hubo socializaciones:

“Se entiende que eso se hizo el año pasado… hubo personas acompañando esa socialización”.

El trabajo arqueológico estuvo a cargo del investigador Pompilio Betancur, con experiencia en arqueología preventiva.


¿Por qué no siempre aparecen hallazgos?

Una idea común es que cualquier excavación en Alto Verde debería arrojar hallazgos arqueológicos, pero Urrea aclaró que no siempre ocurre.

“No es como si uno mueve tierra en Alto Verde y encuentra evidencia arqueológica automáticamente”.

Debido a derrumbes y alteraciones previas del terreno, la probabilidad de hallazgos se reduce.


El problema de fondo: comunicación y redes sociales

Más allá de la obra, la entrevista dejó un mensaje claro: la polémica evidencia fallas en la comunicación entre instituciones y comunidad.

“Aquí lo importante es cómo hacer que la información llegue a las personas sin prevención”.

También hizo un llamado a la calma frente a los debates en redes:

“Busquemos espacios de diálogo y no seamos incendiarios en redes sociales”.


¿Qué viene ahora para Alto Verde?

Lejos de cerrar la discusión, este momento podría abrir una oportunidad para el municipio.

La antropóloga propone aprovechar el interés ciudadano para impulsar investigaciones más amplias:

“Que esto sea la excusa para hacer una investigación seria en Alto Verde”.

En conclusión, la obra cuenta con permisos y estudios previos, pero el reto ahora es fortalecer el diálogo y la participación comunitaria.


¿Qué opinas tú?

¿Crees que este proyecto puede convertirse en una oportunidad para investigar y proteger mejor el patrimonio de Guatapé?
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Por Emisora

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