En el marco de la celebración del Día del Maestro, conversamos con Alexander Giraldo, rector de la Institución Educativa Nuestra Señora del Pilar de Guatapé. Una entrevista llena de emoción, gratitud y reflexiones profundas sobre el verdadero significado de ser educador. Porque sí, ser maestro va mucho más allá de enseñar fórmulas o corregir cuadernos… ser maestro es, como bien lo dice el rector, “transformar vidas”.
Educar: una obra social que deja huella
Para el rector Giraldo, ser maestro ha sido el mejor regalo de la vida. Su visión va más allá de una profesión: lo ve como una vocación profunda.
“No estamos haciendo productos materiales, estamos formando personas que luego ayudan a transformar la sociedad.”
Y es que no se trata solo de cumplir con un horario. El verdadero impacto se da cuando los maestros asumen su rol con compromiso y amor, conscientes de la huella que dejan en cada estudiante.
“Cuando los maestros hacemos bien la tarea, no sabemos cuánto bien estamos haciendo, cuántas vidas estamos transformando.”
Lo gratificante y lo difícil del camino docente
En medio de los desafíos que implica la labor educativa, hay momentos que valen oro. El rector recuerda con alegría un reciente encuentro en el parque de San Carlos, donde un antiguo estudiante le agradeció por haber marcado su vida positivamente.
“Lo más gratificante es ver cómo cambian las vidas de nuestros estudiantes. A veces no es lo que les enseñamos, sino una frase, un gesto, un acompañamiento.”
Pero también reconoce que no todo es fácil. Una de las mayores dificultades que enfrentan hoy los docentes es la falta de respaldo de algunos padres de familia:
“A veces uno intenta hacer el bien, pero los papás excusan a sus hijos sin ver que el maestro está tomando acciones para su bienestar futuro.”
La importancia del maestro en la sociedad
Giraldo insiste en que los docentes tienen un poder transformador inmenso:
“Somos seres que dejamos huella. Todos recordamos con cariño a un maestro que nos marcó la vida. Por eso debemos ser responsables y buscar siempre que esa huella sea positiva.”
También hizo un llamado a pensar en la educación como un trabajo en equipo, donde padres, maestros y comunidad deben remar hacia la misma dirección.
¿Y el apoyo del Estado?
Aunque reconoce avances en temas salariales y algunas mejoras impulsadas por los sindicatos, también señala que llegar a los niveles más altos de la escala salarial es difícil. Además, llama la atención sobre una problemática clave:
“Es injusto que un maestro tenga grupos de 40 o 45 estudiantes. Eso limita los procesos educativos y hace difícil el acompañamiento personalizado.”
Una celebración con mucho corazón
La Institución Educativa Nuestra Señora del Pilar no dejó pasar por alto esta fecha tan especial. Con el liderazgo de la personera estudiantil Ana María, la presidenta del Consejo de Estudiantes Clara, y otros estudiantes comprometidos, se organizó una serie de actividades para rendir homenaje a los docentes.
Desde una eucaristía, un desayuno ofrecido por la parroquia, hasta una capacitación sobre el cuidado del maestro y un almuerzo ofrecido por el Consejo de Padres, todo fue pensado para decir, con hechos: ¡gracias, maestros!
Un mensaje para reflexionar
El rector Alexander Giraldo nos deja una enseñanza clara: ser maestro no es solo un trabajo, es una oportunidad diaria para sembrar semillas de cambio en cada estudiante. Su mensaje nos invita a valorar más que nunca a quienes, con vocación y amor, dedican su vida a enseñar.