La salud mental sigue ganando protagonismo en el municipio de Guatapé con un proceso formativo que busca algo poderoso: que más personas sepan cómo acompañar emocionalmente a quienes atraviesan momentos difíciles.

Esta semana inició el taller de primeros auxilios psicológicos dirigido a barberos, estilistas, tatuadores, manicuristas y trabajadores del sector del bienestar, una iniciativa impulsada por la Administración Municipal, la Dirección Local de Salud y la Gobernación de Antioquia con apoyo de la Secretaría de Inclusión Social.

Una red de apoyo desde lo cotidiano

En esta primera jornada participaron cerca de 20 personas del sector de la belleza, quienes ahora cuentan con herramientas básicas para identificar señales de alerta en salud mental y conducta suicida.

Según explicó Andrés Mesa, funcionario departamental:

“Estuvimos alrededor de 20 personas… eso hace que podamos tener personas capacitadas que, desde el encuentro de tú a tú, puedan identificar factores de riesgo y señales de alarma”.

La apuesta es clara: convertir espacios cotidianos —como una barbería o un salón de belleza— en puntos de escucha y orientación temprana.

Lo que viene: formación continua y comunidad informada

El proceso apenas comienza. Entre los compromisos más importantes está seguir fortaleciendo habilidades en primeros respondientes, equipos psicosociales y comunidad en general.

“Lo primero es seguir fortaleciendo las habilidades técnicas… y socializar la ruta en conducta suicida para orientar a las personas a dónde acudir”.

Además, se continuará con nuevos talleres enfocados en señales de alerta y factores de riesgo, buscando que quienes participaron “afinen su oído” para escuchar y acompañar.

Docentes también se suman al proceso

El trabajo no se limita al sector del bienestar. Docentes de la Institución Educativa Nuestra Señora del Pilar participan desde febrero en un proceso anual sobre violencias interpersonales, conductas adictivas y conductas suicidas.

“Ellos son la base del entorno educativo y pueden identificar señales de alerta y acompañar a las familias”.

Esta estrategia busca un impacto progresivo, comenzando con actores clave que luego replicarán la información en sus entornos.

Atención gratuita y líneas de apoyo disponibles

La comunidad cuenta actualmente con equipos psicosociales municipales y departamentales, centros de escucha comunitarios y orientación presencial gratuita.

Próximamente se habilitará una línea municipal de atención psicológica. Mientras tanto, sigue disponible la línea 106 “Salud para el Alma”, activa 24/7 con profesionales en psicología clínica.

“Hablar de salud mental es generar un entorno protector… queremos que sean puentes entre las personas y la oferta institucional”.

Un paso más hacia una cultura del cuidado

Este proceso demuestra que la salud mental es una responsabilidad compartida. Al capacitar actores comunitarios, se amplía la red de apoyo y se promueve una cultura basada en la empatía, la prevención y el acompañamiento.


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Por Emisora