La obesidad no es solamente una cuestión de apariencia física. La alimentación, el sedentarismo, la genética, el estrés, el descanso y las condiciones del entorno pueden influir en su desarrollo y tener repercusiones en la salud.

En el marco de las acciones del Plan de Intervenciones Colectivas, la enfermera Manuela Ospina, encargada del Plan de Intervenciones Colectivas, y María Paula Martínez, nutricionista de la ESE Hospital La Inmaculada de Guatapé, abordaron este tema para explicar a la comunidad qué factores están relacionados con la obesidad, cuáles pueden ser sus consecuencias y qué hábitos pueden contribuir a cuidar la salud.

Durante el espacio educativo, las profesionales hicieron énfasis en la importancia de superar la mirada exclusivamente estética y comprender la obesidad como una condición de salud que puede tener múltiples factores asociados.

¿Qué es la obesidad?

La obesidad se caracteriza por una acumulación excesiva de grasa corporal que puede afectar la salud. Para su valoración se utilizan diferentes herramientas, entre ellas el índice de masa corporal (IMC), que relaciona el peso con la estatura, además de otras mediciones como la circunferencia de cintura.

María Paula Martínez, nutricionista de la ESE Hospital La Inmaculada de Guatapé, explicó:

“La obesidad se caracteriza por una acumulación excesiva de grasa que puede afectar la salud. Nosotros en consulta los clasificamos con el índice de masa corporal, que es la relación del peso con la talla y adicional también tomamos algunas medidas como la circunferencia de cintura”.

Estas herramientas permiten identificar posibles factores de riesgo y orientar la valoración de cada persona. Sin embargo, la atención no debe reducirse únicamente a un número en la balanza, sino considerar las condiciones particulares de cada paciente.

La obesidad no depende únicamente de la alimentación

Uno de los mensajes centrales de la conversación fue que la obesidad no puede explicarse únicamente como consecuencia de los malos hábitos alimenticios.

Además de la alimentación y el sedentarismo, pueden intervenir factores genéticos, emocionales, psicológicos, socioeconómicos y ambientales.

Martínez señaló que también pueden influir la falta de sueño, el estrés y algunos factores psicológicos y emocionales, así como las condiciones de acceso a los alimentos.

“Uno de los factores principales es la alimentación y los hábitos de vida saludable, también tenemos el sedentarismo, la genética”.

La profesional agregó que existen otros elementos relacionados con el entorno, como la disponibilidad y el precio de los alimentos, las condiciones socioeconómicas y la publicidad de productos ultraprocesados, bebidas azucaradas y comidas rápidas.

Esto demuestra que hablar de obesidad requiere una mirada integral y que no resulta suficiente atribuirla exclusivamente a decisiones individuales.

¿Qué consecuencias puede tener para la salud?

La acumulación excesiva de grasa corporal puede estar relacionada con un mayor riesgo de desarrollar diferentes enfermedades. Entre las condiciones mencionadas durante el programa estuvieron la diabetes tipo 2, hipertensión y alteraciones del colesterol.

Sin embargo, sus efectos pueden ir más allá de estas enfermedades.

De acuerdo con María Paula Martínez, algunas personas llegan a consulta debido a dificultades para realizar actividades cotidianas y problemas osteomusculares.

“Muchas personas van a consulta no porque sufran de diabetes, hipertensión, colesterol alto, sino porque ya la obesidad les impide realizar sus labores diarias”.

La profesional también explicó que la obesidad puede estar relacionada con problemas como dolores de rodilla y molestias lumbares, además de un mayor riesgo de algunos tipos de cáncer.

Salud mental y estigmatización

Durante el espacio también se abordó la relación entre obesidad, bienestar y salud mental.

Las burlas, la discriminación y el aislamiento social pueden afectar a las personas que viven con obesidad. Por esta razón, las profesionales resaltaron la necesidad de abordar el tema desde el respeto y evitar los estigmas.

La obesidad es una condición multifactorial y su tratamiento puede requerir acompañamiento profesional. Por ello, los procesos de cuidado de la salud deben adaptarse a las necesidades particulares de cada persona.

Alimentación: aprender a manejar las porciones

Desde el área de nutrición, una de las principales recomendaciones fue aprender a manejar las porciones de los alimentos, en lugar de eliminar completamente determinados grupos.

María Paula Martínez explicó:

“Lo más importante es manejar el tema de porciones de alimentos que es lo que trabajamos en la consulta de nutrición en el hospital y es cómo manejar las porciones de los carbohidratos, no eliminarlos”.

Como referencia general para distribuir los alimentos en el plato, la nutricionista recomendó aproximadamente medio plato de verduras, un cuarto de proteína y un cuarto de carbohidratos.

La idea es promover una alimentación equilibrada y evitar prácticas restrictivas que eliminen completamente determinados alimentos.

Reducir bebidas azucaradas y alimentos de alta densidad energética

Las profesionales también recomendaron limitar el consumo frecuente de bebidas azucaradas, dulces, comidas rápidas y otros alimentos de alta densidad energética.

Al mismo tiempo, plantearon aumentar la presencia de verduras, frutas, legumbres y frutos secos, teniendo en cuenta las posibilidades económicas, la disponibilidad de alimentos y las preferencias de cada persona.

Martínez destacó que actualmente existen alternativas que pueden ayudar a reducir el consumo de azúcar y calorías, pero aclaró que lo fundamental es mantener una alimentación equilibrada y aprender a tomar decisiones adecuadas cuando se come fuera de casa.

Actividad física: más allá de los desplazamientos cotidianos

Otro de los aspectos abordados fue la importancia de diferenciar entre actividad física cotidiana y ejercicio.

Caminar para desplazarse, realizar diligencias o mantenerse en movimiento durante el día son formas de actividad física. Sin embargo, esto no necesariamente equivale a realizar ejercicio planificado.

La profesional explicó:

“Hay personas que dicen: sí, yo hago actividad física porque voy de la Esperanza al parque todos los días. Esto realmente sí es actividad física, pero no es ejercicio porque el cuerpo también entra en un estado de adaptación”.

Por ello, se recomendó buscar espacios específicos para realizar ejercicio de acuerdo con las condiciones y capacidades de cada persona, como caminar a buen ritmo, montar bicicleta o realizar ejercicios de fuerza.

Dormir bien también hace parte del cuidado

El descanso fue otro de los factores destacados durante la entrevista.

Las profesionales explicaron que dormir adecuadamente es importante para el funcionamiento del organismo y que algunas personas con obesidad pueden presentar dificultades respiratorias durante el sueño, lo que puede afectar la calidad del descanso.

Martínez señaló:

“Muchas veces me dicen: sí, yo duermo las siete horas, pero me levanto cansado. Entonces eso quiere decir que el sueño no fue reparador”.

Por ello, recomendó prestar atención no solamente al número de horas de sueño, sino también a su calidad. Entre las recomendaciones mencionadas estuvieron reducir el uso de pantallas antes de dormir y consultar con profesionales de salud cuando existan dificultades persistentes para descansar.

La prevención comienza desde la infancia

Manuela Ospina y María Paula Martínez recordaron que la promoción de hábitos saludables puede comenzar desde la infancia, fomentando una relación equilibrada con la alimentación, la actividad física y el descanso.

La prevención no debe centrarse exclusivamente en el peso o en la apariencia física, sino en construir hábitos que favorezcan el bienestar durante las diferentes etapas de la vida.

En este sentido, la alimentación saludable, el movimiento, la reducción del sedentarismo, el manejo del estrés y un adecuado descanso forman parte de un enfoque integral del cuidado de la salud.

Hablar de obesidad también es hablar de salud

La conversación con Manuela Ospina, enfermera encargada del Plan de Intervenciones Colectivas, y María Paula Martínez, nutricionista de la ESE Hospital La Inmaculada de Guatapé, permitió recordar que la obesidad está relacionada con múltiples factores y que su prevención y tratamiento requieren una mirada integral.

Más allá de la apariencia física, se trata de promover condiciones que favorezcan la salud y el bienestar, evitando los prejuicios y entendiendo que cada persona tiene circunstancias y necesidades diferentes.


Manténgase atento a los espacios de educación y promoción de la salud de su municipio. Compartir información confiable puede ayudar a que más personas conozcan los factores relacionados con la obesidad y encuentren herramientas para cuidar su bienestar.

Por Emisora

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