La emblemática agrupación de tradición paisa regresa con una propuesta que une danza, teatro y música para exaltar la identidad cultural del municipio.

Guatapé recupera una parte importante de su historia cultural con el regreso de Los Arrayanes, una agrupación artística que nació en la década de los años 70 en la Institución Educativa Nuestra Señora del Pilar y que hoy vuelve a escena para mantener vivas las tradiciones paisas. Esta nueva etapa, impulsada desde el Centro de Formación Artística, reúne las escuelas de danza, teatro y música en una propuesta que busca conectar a las nuevas generaciones con las raíces, las costumbres y el patrimonio cultural del municipio.

El relanzamiento se materializó el pasado 4 de octubre, durante la celebración del cumpleaños de Guatapé, con la presentación de la obra Los Zócalos de Don Chepe, un montaje que rescata elementos característicos de la identidad local y rinde homenaje al legado de quienes hicieron parte de esta agrupación décadas atrás.

Un homenaje a la historia artística de Guatapé

El regreso de Los Arrayanes es el resultado de un proceso de investigación que comenzó en 2025, con el propósito de reconocer la historia de la agrupación, conocer sus presentaciones y recuperar la esencia artística que la convirtió en un referente cultural para el municipio.

Tatiana Rincón Morales, docente de teatro del Centro de Formación Artística, explicó que la iniciativa nació con la intención de rendir homenaje a este proceso artístico y comprender qué lo hacía especial.

“La idea era como ir a la esencia de lo que realmente era la agrupación, no como montar por montar algo y retomar el nombre, sino como realmente encontrar esa esencia y qué los hacía únicos también en el plano artístico de la época”, expresó la docente.

Para reconstruir esa memoria, el equipo contó con el acompañamiento de antiguos integrantes y del profesor Luis Pancracio Parra, quien estuvo vinculado a la historia de Los Arrayanes. Sus recuerdos y experiencias fueron fundamentales para comprender el significado de esta agrupación y darle forma a su nueva propuesta.

Este trabajo también incluyó la realización de un pequeño documental en el que antiguos integrantes compartieron algunas de las experiencias que marcaron su paso por el grupo.

Danza, teatro y música: una sola puesta en escena

Uno de los aspectos más interesantes de esta nueva etapa es la integración de diferentes disciplinas artísticas. A diferencia de una propuesta en la que cada área trabaja por separado, el objetivo fue construir un espectáculo en el que músicos, bailarines y actores compartieran protagonismo.

La obra retoma elementos del sainete, una expresión del teatro popular que hace parte de la tradición antioqueña y que combina recursos como la música, la danza, las máscaras y la actuación.

Para Tatiana Rincón, recuperar este formato representa una oportunidad para acercar al público a expresiones teatrales que han perdido presencia con el paso del tiempo.

La docente destacó que uno de los principales retos fue conseguir que cada artista pudiera explorar otras habilidades dentro de la puesta en escena. Así, los músicos también asumieron roles de actuación, mientras que los bailarines se integraron a la construcción teatral de la obra.

El resultado es una propuesta colectiva en la que las distintas expresiones se complementan para contar una historia cercana a la comunidad y resaltar los elementos que hacen de Guatapé un municipio con una identidad cultural propia.

Los Zócalos de Don Chepe: una historia con sello guatapense

La construcción del texto fue otro de los grandes desafíos del proyecto. La intención era crear una historia que no solo respondiera a las características del sainete, sino que también recogiera elementos de la tradición local y de la cultura zocalera.

El equipo de teatro trabajó en la estructura narrativa, la cohesión del elenco y la producción artística, incluidos aspectos como la escenografía y el vestuario. Estos componentes fueron esenciales para materializar la obra y darle vida a una propuesta que conecta el teatro con uno de los símbolos más representativos de Guatapé: sus zócalos.

La docente explicó que el proceso exigió ajustar las expectativas iniciales, organizar el equipo y superar diferentes dificultades propias de la producción escénica.

A pesar de los desafíos técnicos que se presentaron durante el estreno, la respuesta del público fue positiva. Según Rincón Morales, los comentarios recibidos destacaron el trabajo en equipo y la importancia de recuperar el nombre de Los Arrayanes.

La experiencia demostró que existe interés por las propuestas que reconocen la historia del municipio y la presentan a través de nuevas formas de expresión artística.

¿Qué viene para Los Arrayanes?

El relanzamiento no representa un punto final, sino el comienzo de una nueva etapa para la agrupación. La intención del equipo es realizar más presentaciones durante lo que resta de 2026, fortalecer el montaje y permitir que un mayor número de personas conozca la obra.

También se busca proyectar a Los Arrayanes hacia otros escenarios, dentro y fuera de Guatapé, siguiendo el camino que sus integrantes originales recorrieron al representar al municipio a través del arte.

Sobre este propósito, Tatiana Rincón señaló que la idea es que la propuesta pueda circular y llegar a más públicos.

“La idea sería como hacer algunas presentaciones más en este año, para poder foguear la obra un poco”, manifestó.

Además de fortalecer el proceso artístico, estas presentaciones permitirían que más guatapenses reconozcan el valor cultural de sus tradiciones y comprendan por qué los zócalos ocupan un lugar tan importante en la memoria colectiva.

Un legado que se transforma y sigue vivo

El regreso de Los Arrayanes demuestra que las tradiciones pueden renovarse sin perder sus raíces. La unión de la danza, el teatro y la música permite recuperar una parte de la historia artística de Guatapé y, al mismo tiempo, abrir nuevas oportunidades para quienes hoy se forman en las escuelas del Centro de Formación Artística.

Esta iniciativa representa un homenaje al profesor Luis Pancracio Parra, a los antiguos integrantes de la agrupación y a todas las personas que han contribuido a preservar la identidad cultural del municipio.

Desde el Centro de Formación Artística, la invitación es a continuar acompañando los procesos culturales y a reconocer en el arte una herramienta para transmitir la memoria, fortalecer el sentido de pertenencia y construir nuevas historias para las próximas generaciones.

¿Qué significa para usted que Los Arrayanes regresen a los escenarios y mantengan viva la tradición de Guatapé? Cuéntenos su opinión en los comentarios y comparta este artículo en sus redes sociales para que más personas conozcan y apoyen el talento y la historia cultural de nuestro municipio.

Por Emisora

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