Desde hace varios meses, la parroquia Nuestra Señora del Carmen viene liderando una iniciativa que ha tocado el corazón de los guatapenses: la construcción de la Morada de San José. Una obra que avanza con el esfuerzo de la comunidad, el liderazgo del padre Samuel de Jesús Martínez y el compromiso de familias, instituciones y comerciantes que creen en este proyecto.

Vamos informando a la comunidad que estamos avanzando con el pegado del adobe, llevamos un buen adelanto en este momento levantando muros”, expresó el padre Samuel durante una entrevista radial. Estos muros alcanzarán los cuatro metros de altura para luego cerrar con una viga perimetral.

Además de la estructura, el proyecto ya cuenta con elementos de gran valor artístico y espiritual. Uno de ellos es el retablo central, hecho en madera de cedro inmunizado por el maestro carpintero Humberto Gómez, de Marinilla. Este retablo incluye imágenes talladas en madera de San José, San Miguel Arcángel, San Gabriel y San Rafael, donadas por una familia de Guatapé.

También se están instalando los marcos de las ventanas y ya se tienen los diseños del frontis del templo, un trabajo artesanal que requiere gran cuidado y precisión.

La solidaridad de la comunidad ha sido clave en cada etapa. La junta de acción comunal de la zona urbana asumió la donación de la puerta principal del templo, luego de que un donante inicial no pudiera continuar con su aporte. Esta puerta tendrá una altura de 4.40 metros, con tallas en madera de la Virgen y San José, donadas por un comerciante del municipio.

Otra muestra de generosidad la ofrece el centro turístico La Piedra, que donará los pisos del templo, incluyendo su instalación y acabados. “Nos informan que los pisos ya están disponibles… es baldosa tipo antigua con buena capacidad de resistencia”, agregó el párroco.

La meta más inmediata está centrada en alcanzar las 720 piedras necesarias para construir el atrio del templo, piedras que están siendo talladas en Barichara. “Ya superamos las 600 piedras, lo que significa que estamos aproximándonos muy a la meta”, afirmó el padre Samuel con entusiasmo.

Además, ya se están gestionando recursos para la construcción de los osarios o cenizarios, una etapa que también ayudará a financiar lo que aún hace falta.

El deseo del padre Samuel, y de toda la comunidad, es que el templo esté listo para el 19 de marzo de 2026, día de San José. “Nuestro obispo Monseñor Fidel tiene mucho deseo de que el templo de San José sea una de sus obras antes de entregar la diócesis… que pueda, Dios mediante, inaugurar, bendecir y consagrar el templo”.

Esta obra no solo embellecerá al municipio, sino que representa la unión de toda una comunidad en torno a la fe, el trabajo colaborativo y el amor por lo propio.

Si deseas hacer parte de este sueño, la parroquia continúa abierta a recibir aportes y manos solidarias. Cada piedra, cada tabla y cada oración cuentan.

Por Emisora