Hasta el próximo 12 de septiembre se vive en Armenia, Quindío, la décima versión de la Copa de la Fe, un torneo que desde el 2012 reúne a sacerdotes de Colombia y de países invitados como México, Ecuador y Venezuela. Este año participan 28 equipos y alrededor de 650 sacerdotes, convirtiéndose en la edición con mayor número de participantes.

El evento busca fortalecer la fraternidad y la fe a través del deporte, en un ambiente donde la sana competencia se combina con espacios pastorales y de reflexión.

El padre Jhonny Guarín, vicario de la parroquia Nuestra Señora del Carmen en Guatapé, compartió su experiencia en medio del torneo:

“Estoy aquí en la ciudad de Armenia participando de la Copa de la Fe, un torneo que surgió en el año 2012, en el que jugamos únicamente sacerdotes ordenados. Es un espacio para integrarnos, descansar y sentir la alegría de vivir en la fe, en la sana competencia”, aseguró.

La diócesis de Sonsón-Rionegro participa con 24 sacerdotes de diferentes parroquias del Oriente antioqueño. Aunque el primer partido contra Bucaramanga y Málaga no dio los resultados esperados, el equipo espera remontar en los siguientes encuentros frente a Tunja y Ocaña.

“El objetivo de jugar, integrarnos y compartir se está cumpliendo. Esperamos también sacar resultados que nos alegren la vida y poder llevar buenas noticias en lo futbolístico, porque en lo humano y de salud ya las tenemos”, destacó el padre Jhonny.

Más allá del fútbol, la Copa de la Fe se convierte en una oportunidad para la evangelización en nuevos escenarios. Durante el torneo se realizan actividades pastorales como confesiones y celebraciones eucarísticas en parroquias y centros comerciales de la ciudad sede.

La Copa de la Fe no solo consolida un espacio deportivo, sino también un encuentro de espiritualidad y comunidad, demostrando que la fe puede jugarse dentro y fuera de la cancha.

Por Emisora