La comunidad de la vereda El Rosario, una de las más alejadas de Guatapé, celebra la entrega oficial de la renovada sede educativa del Centro Educativo Rural El Tronco, una obra que representó una inversión cercana a los 830 millones de pesos y que hoy se convierte en un símbolo de esperanza, permanencia y desarrollo para decenas de familias.

Durante años, la escuela presentó un notable deterioro en su infraestructura. Las filtraciones en el techo, el desgaste de los pisos y el mal estado de los espacios deportivos hacían cada vez más difícil el proceso educativo. Hoy, esa realidad cambió por completo.

Una escuela renovada para el presente y el futuro

La intervención incluyó el cambio total de la cubierta, mejoramiento de pisos, adecuación de paredes, renovación de la infraestructura y la construcción de una nueva cancha múltiple para el desarrollo de actividades deportivas, culturales y comunitarias.

Durante la entrega, el alcalde David Esteban Franco Vallejo destacó el significado que tiene esta obra para la comunidad.

«Estamos realizando la entrega del mejoramiento de la Escuela del Centro Educativo Rural El Tronco, una escuela que por muchos años requería esta intervención. Hoy tienen una cancha renovada para que los niños realicen sus actividades deportivas, culturales y de sano esparcimiento, y para que toda la comunidad también pueda disfrutar de estos espacios.»

El mandatario recordó que, aunque El Rosario es una de las veredas más apartadas del municipio, eso nunca ha significado que deje de ser una prioridad para la administración.

«La vereda El Rosario es la más lejana del municipio de Guatapé, pero eso no quiere decir que sea menos importante.»

Más que una escuela: conectividad, vías y desarrollo

La renovación de la institución hace parte de un conjunto de inversiones que buscan mejorar la calidad de vida de los habitantes de la vereda.

Según explicó el alcalde, actualmente la comunidad cuenta con internet inalámbrico gratuito, avanza la ampliación del sistema de videovigilancia mediante fibra óptica y también se ejecutan importantes obras viales.

Entre ellas sobresale la construcción de aproximadamente 450 metros de vía en concreto, además de otros 100 metros de placa huella desarrollados por la Junta de Acción Comunal.

La obra educativa fue financiada en un 70 % por la Gobernación de Antioquia y un 30 % por el Municipio de Guatapé.

La escuela pasó de siete a cerca de veinte estudiantes

Uno de los resultados más destacados ha sido el crecimiento de la población estudiantil.

Mientras hace algunos años apenas asistían siete niños, actualmente cerca de veinte estudiantes reciben allí su formación académica. Además, el centro educativo cuenta con un espacio destinado a la atención de la primera infancia.

Durante el proceso de remodelación, las clases nunca se suspendieron gracias al apoyo del profesor Álvaro Ibárraga, quien prestó su vivienda para que los estudiantes continuaran sus actividades escolares.

«Los niños nunca cesaron sus clases; siempre recibieron su alimentación y continuaron su proceso educativo», destacó el alcalde.

Una comunidad que estuvo cerca de desaparecer

Para Ferney Miranda Ríos, presidente de la Junta de Acción Comunal de El Rosario, la remodelación representa mucho más que una mejora física.

La vereda vivió años muy difíciles debido al conflicto armado, situación que redujo considerablemente su población y puso en riesgo incluso la continuidad de la institución educativa.

«Llegamos a tener solamente cinco niños y pensamos que iban a cerrar la institución. Hoy ver esta reforma hace que la gente se apropie más de la vereda y cuide estos espacios.»

Actualmente la comunidad cuenta con cerca de 70 familias, una cifra que refleja el proceso de recuperación que ha vivido este territorio.

Los estudiantes disfrutan una escuela completamente diferente

Quienes más sienten el cambio son los niños.

Elizabeth Vera, estudiante del Centro Educativo Rural, recordó cómo eran las condiciones antes de la intervención.

«Cuando llovía en las noches llegábamos y las mesas estaban mojadas. En la cancha nos caíamos y rompíamos las sudaderas.»

Ahora, asegura, estudiar allí es completamente diferente.

«Nunca había visto la escuela así. Me sentí muy feliz porque quedó mucho más bonita.»

Una obra que fortalece la educación rural en Guatapé

La entrega de esta institución educativa representa mucho más que una inversión en infraestructura. Significa ofrecer espacios dignos para aprender, fortalecer la permanencia de las familias en el campo y brindar mejores oportunidades a las nuevas generaciones.

La transformación de la escuela de la vereda El Rosario demuestra cómo la inversión en educación también contribuye al desarrollo rural, la reconstrucción del tejido social y el fortalecimiento de comunidades que durante años enfrentaron grandes desafíos.

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Por Emisora

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