¿Sabías que pasamos casi un tercio de nuestra vida en el trabajo? Por eso, tener un entorno laboral seguro, saludable y libre de riesgos no es un lujo, sino una necesidad. Este fue el tema central de una reciente entrevista realizada en la emisora Peñón de Guatapé, donde hablamos con Manuela Ospina, enfermera jefe del Programa de Intervenciones Colectivas (PIC), y Valentina Quintero, auxiliar de enfermería del Hospital Inmaculada.

Ambas profesionales compartieron información muy valiosa sobre cómo implementar y fortalecer la seguridad y salud en los lugares de trabajo, un tema que, como bien dijeron, no solo compete a las empresas, sino también a cada uno de nosotros como trabajadores.

¿Por qué una enfermera habla de seguridad laboral?

“Muchos se preguntarán por qué estamos hablando de esto nosotras —dijo Manuela al inicio de la entrevista— y la respuesta está en que la salud no es solo la ausencia de enfermedad, sino un estado de completo bienestar, tal como lo dice la OMS. Y eso incluye el trabajo”.

El bienestar físico y mental en el trabajo es clave para prevenir enfermedades, accidentes y situaciones de estrés que, si se dejan pasar, pueden afectar gravemente nuestra calidad de vida.

¿Qué es el Sistema de Seguridad y Salud en el Trabajo?

Se trata de un conjunto de medidas que buscan identificar, controlar y reducir los riesgos en los espacios laborales. Según la Resolución 0312 de 2019, este sistema tiene como objetivo proteger a los trabajadores, evitar accidentes y promover una cultura de autocuidado.

Valentina nos dio un dato alarmante: “Cada año mueren más de 2 millones de personas en el mundo por causas relacionadas con su trabajo”. Esto deja claro por qué es urgente implementar buenas prácticas de seguridad.

Los riesgos están en todas partes… y también las soluciones

Muchas veces pensamos que los riesgos laborales solo están en la construcción o en las fábricas. Pero Manuela nos recuerda que en las oficinas también existen peligros: “Posturas inadecuadas, fatiga visual, estrés… todo esto también es riesgoso”.

Algunas soluciones sencillas que propusieron fueron:

  • Usar sillas ergonómicas.
  • Ubicar la pantalla del computador a la altura de los ojos.
  • Realizar pausas activas cada hora.
  • Hacer uso adecuado de los elementos de protección personal.

Además, recordaron que en el sector salud, donde ellas trabajan, se enfrentan a la exposición biológica y al agotamiento emocional, lo que hace aún más necesario hablar de salud mental en el entorno laboral.

Pausas activas: pequeñas acciones con gran impacto

Una oyente del sector Betania, doña Nubia Ríos, preguntó sobre la frecuencia de las pausas activas. Manuela explicó que, según la normativa, se recomienda hacerlas cada hora, especialmente si pasamos mucho tiempo sentados. “No es irse a caminar una hora, sino pararse, estirarse, tomar agua, respirar… pequeñas cosas que oxigenan el cuerpo y despejan la mente”, comentó.

También resaltaron que aunque estas pausas están contempladas en la norma, no todas las empresas las implementan, por eso es importante que empleadores y trabajadores conozcan sus derechos y deberes.

Derechos y deberes de los trabajadores

Valentina insistió en que los trabajadores deben recibir información clara sobre prevención de riesgos y tienen derecho a detener sus labores si enfrentan un peligro inminente. Pero también tienen deberes: “De nada sirve entregarles elementos de protección si no los usan”, dijo.

Algunos deberes clave son:

  • Usar los elementos de protección personal correctamente.
  • Cumplir las normas de seguridad.
  • Reportar cualquier riesgo o peligro que se identifique.

Y la salud mental… ¿dónde queda?

Este fue otro punto esencial de la conversación. Ambas invitadas coincidieron en que la salud mental debe ser parte fundamental de cualquier estrategia de seguridad laboral.

“El trabajar en automático también puede causar errores. Por eso, respirar, caminar, hablar de lo que sentimos, todo eso ayuda”, expresó Manuela. Además, recordaron que existen planes nacionales de salud mental y que muchas EPS ofrecen acompañamiento psicológico.

Una invitación para reflexionar

Al finalizar, Valentina dejó un mensaje claro: “En toda empresa debería haber una persona encargada del sistema de seguridad y salud en el trabajo. Este rol es clave para prevenir accidentes, educar, evaluar riesgos y fomentar una cultura de cuidado”.

Así que la próxima vez que estés en tu lugar de trabajo, hazte estas preguntas:
¿Estoy cuidando mi salud física y mental? ¿Estoy tomando las pausas que necesito? ¿Conozco mis derechos y deberes como trabajador?

Cuidar de nuestra salud en el trabajo no es solo tarea de la empresa: también depende de nosotros.

Por Emisora