¿Qué es el tiempo? Esa fue la pregunta que abrió un emotivo viaje radial por la historia de una de las iniciativas más queridas y representativas de Guatapé: la cooperativa Crecer y Crear, que este 2025 celebra con orgullo sus 25 años de vida. Un cuarto de siglo tejiendo oportunidades, generando empleo y transformando vidas.

Porque sí, aunque el tiempo pueda parecer una eternidad cuando miramos hacia el futuro, al mirar atrás nos damos cuenta de cuánto hemos caminado. Y en este camino, Crecer y Crear ha sido protagonista de una historia tejida con perseverancia, unión y propósito.

Los inicios: una promesa que sembró futuro

Todo comenzó en 1996, durante la administración del entonces alcalde Libardo Giraldo y con el valioso apoyo de la benefactora Teresa Urrea de Hillary, quien, junto con la Corporación El Minuto de Dios, impulsó la creación de la Escuela Taller para la Formación en Confecciones en Guatapé.

“Con una carta promesa de 100 millones de pesos, el municipio comenzó a construir la sede y se adquirieron las primeras máquinas”, se recuerda en la entrevista.

El sueño tomó forma, y el 25 de octubre de ese año se inauguró oficialmente este espacio. Fue el inicio de un proceso que, aunque lleno de retos, también estaría marcado por el crecimiento colectivo.

De mujeres forjadoras a una cooperativa sólida

Gracias al acompañamiento de MD Confecciones, surgió un grupo de mujeres capacitadas en lo empresarial y lo administrativo, que más adelante darían vida a nuevas ideas. Fue así como, en medio de reflexiones y necesidades, nació la cooperativa Crecer y Crear, el 27 de mayo del año 2000, con 26 asociados fundadores.

“¿Qué hacer con la escuela taller? Con ese conocimiento, unas máquinas y mucha voluntad, decidimos conformar una nueva empresa con visión de futuro”, contó durante la entrevista Adolfo Garcés, actual gerente y uno de los grandes líderes del proceso.

Formación, evolución y trabajo en comunidad

Durante estos 25 años, la cooperativa no solo ha crecido en infraestructura, sino también en impacto. Se ha fortalecido con alianzas como la establecida con Leonisa y ha sido beneficiaria de programas como FODES, de la Gobernación de Antioquia, que les permitió iniciar su operación con maquinaria y recursos.

“Soñar es fácil, planear no tanto, pero hacer realidad esos sueños se convirtió en nuestro proyecto de vida”, dijo una de las asociadas, Marta Salazar, al recordar cómo han enfrentado los desafíos.

Hoy, Crecer y Crear cuenta con una sede propia y alrededor de 60 asociados que ven en la cooperativa una forma de vivir con dignidad, aportar a sus familias y crecer como personas.

Adaptarse para sobrevivir y prosperar

Como toda empresa, la cooperativa ha tenido momentos difíciles. La crisis financiera del 2008-2009 y la pandemia pusieron a prueba su capacidad de resiliencia. Pero el espíritu cooperativo ha sido clave para superar esos tiempos.

“Lo importante es que al ser una empresa comunitaria, todos remamos en la misma dirección. Las decisiones se toman juntos y los beneficios se comparten”, explicó Cielo López, otra de sus integrantes.

Además, han entendido que adaptarse es esencial. Han modernizado sus procesos, integrado tecnología y formado a su personal para que sea polivalente, capaz de operar diversas máquinas y afrontar los cambios del mercado.

Más que una empresa, una familia

Crecer y Crear no solo es una fuente de empleo, es también un espacio donde se construyen historias personales, se cultivan sueños y se fortalece el tejido social de Guatapé.

“Esto ha servido mucho a nivel personal, familiar, espiritual. Aquí he podido formar mi hogar y brindar a mis hijos lo que necesitan”, expresó con emoción Martha Salazar una de las asociadas.

Mirando hacia el futuro con esperanza

El sueño sigue. La meta sigue siendo clara: generar empleo sostenible para la comunidad, apoyar a mujeres cabeza de hogar, seguir creciendo y abrir nuevas líneas de negocio para garantizar su permanencia.

Y como dice un sabio proverbio chino:

“Si caminas solo irás más rápido, pero si caminas acompañado llegarás más lejos.”

Hoy, Crecer y Crear es el mejor ejemplo de que cuando se trabaja en equipo, ningún sueño es demasiado grande y ningún obstáculo es imposible de superar.

Por Emisora