En un ejercicio de transparencia y diálogo con el territorio, la Gobernación de Antioquia socializó los avances del megaproyecto vial El Santuario – Providencia, resolviendo inquietudes clave de líderes comunitarios y actores de los municipios que serían impactados por esta iniciativa de infraestructura.
Durante el encuentro, la Subsecretaría de Proyectos Estratégicos, Concesiones y APP explicó el estado actual del proyecto y su proyección a mediano plazo. Uno de los anuncios más relevantes fue la aclaración sobre los peajes. Sebastián Castaño Gómez, subsecretario de Infraestructura Física, fue enfático al señalar que la vía existente Marinilla – El Peñol – Guatapé no tendrá peajes, y que cualquier cobro estaría asociado únicamente a la construcción y operación de la nueva vía concesionada.
Avances y cronograma del proyecto
De acuerdo con la Gobernación, el corredor vial ya superó la etapa de prefactibilidad y actualmente avanza en estudios técnicos y diseños. Paralelamente, se desarrollan mesas de trabajo con la autoridad ambiental Cornare, en el marco del trámite de la licencia ambiental.
El trazado definitivo del corredor, así como sus conexiones con los municipios, será presentado a la comunidad entre abril y mayo de 2026. Por ahora, se trabaja sobre un corredor base de entre 400 y 500 metros de ancho, que permitirá la concertación ambiental y técnica.
La administración departamental proyecta abrir el proceso licitatorio en el segundo semestre de 2026, con el objetivo de contratar la obra bajo un modelo de concesión.

Un modelo financiero más sólido
En materia de financiación, el Subsecretario explicó que este proyecto cuenta con una estructura más robusta frente a iniciativas anteriores, al contemplar aportes públicos que permitan su cierre financiero. Entre las fuentes que se analizan están los peajes de la nueva vía, mecanismos de valorización y compromisos de vigencias futuras.
Castaño Gómez indicó que la compra de predios se realizaría a valores comerciales y que los detalles sobre valorización y financiación serán socializados una vez se consolide el cierre económico del proyecto.
Voces del territorio: expectativas y preocupaciones
Durante la jornada también se escucharon las voces de líderes comunitarios y autoridades locales. Francisco Ocampo, líder regional, destacó la magnitud del proyecto de 76 kilómetros, pero pidió no descuidar soluciones inmediatas para la congestión de la vía actual de los embalses.
Por su parte, Gustavo Giraldo, habitante de El Peñol, valoró el ejercicio de socialización, aunque expresó inquietudes por los retos ambientales, la financiación del proyecto y la ausencia del Secretario de Infraestructura en el encuentro.
Desde el Concejo Municipal, Anderson Buriticá insistió en la necesidad de involucrar directamente a las comunidades en el proceso y manifestó dudas sobre el mantenimiento de la vía existente una vez entre en operación la concesión. “Es la quinta gobernación que presenta un proyecto de este tipo y todo se queda en estudios”, señaló, pidiendo hechos concretos y construcción conjunta con el territorio.
Un proyecto con el reto de ganar confianza
La socialización dejó claro que el corredor vial El Santuario – Providencia avanza con mayor claridad técnica y financiera que propuestas anteriores. No obstante, el principal desafío para la Gobernación será mantener un diálogo permanente con las comunidades y construir la llamada licencia social, en un territorio que combina esperanza frente a una mejor conectividad con el cansancio por promesas incumplidas.
El proyecto, de concretarse, promete transformar la movilidad y la conectividad del Oriente antioqueño y la zona de embalses, siempre que el proceso se construya de la mano con las comunidades que serán directamente impactadas.