En el sector de Villa del Carmen, Guatapé vive una experiencia inédita: el primer Príser urbano, un piloto que une a la Alcaldía, Cornare y la comunidad para transformar el entorno a través de acciones ambientales y paisajísticas. El proyecto, iniciado a mediados de noviembre, busca algo más que embellecer el barrio: quiere demostrar que la comunidad es protagonista esencial de los cambios que benefician a todos.
¿Qué es el Príser y por qué este piloto es tan importante?
El Príser es una estrategia tradicionalmente aplicada en zonas rurales. Su esencia es sencilla y poderosa: trabajar con la comunidad para identificar y resolver problemas ambientales de manera conjunta. Por eso este piloto urbano marca un hito. Como explica Marisol Jaramillo Duque, secretaria de Medio Ambiente y Desarrollo Rural:
“Este proyecto que estamos ejecutando en Villa del Carmen es un proyecto piloto (…) este tipo de proyectos en su mayoría se ejecutan en zonas rurales. Estamos desarrollando un mejoramiento ambiental y paisajístico articulados con Cornare y Asocomunal”.
La intervención en Villa del Carmen tiene una inversión cercana a los 37 millones de pesos, destinados a mejorar zonas verdes, fortalecer el paisaje y resolver problemáticas del entorno junto con los vecinos. La administración municipal evaluará sus resultados antes de replicarlo en otros sectores urbanos.
Más comunidades, más impacto
Aunque Villa del Carmen es la primera prueba urbana, no es la única intervención en marcha. La Alcaldía firmó convenios adicionales para ejecutar Príser en La Sonadora, La Piedra, El Rosario y Quebrada Arriba, con inversiones entre 22 y 24 millones de pesos por vereda.
Las acciones van desde siembra de árboles frutales hasta construcción de trinchos y obras puntuales según las necesidades de cada comunidad. Todo parte de un diagnóstico participativo, como recuerda Marisol:
“Estos proyectos priorizan las necesidades y las problemáticas ambientales que identifica la comunidad. Son ellos quienes deciden cuáles son esas acciones que vamos a ejecutar”.
En Quebrada Arriba, por ejemplo, la comunidad decidió intervenir el Centro Educativo Rural, mejorando el ingreso y dotándolo con sillas de madera plástica. Una muestra de cómo el proceso fortalece también los espacios educativos.
Un proyecto que se construye con la gente
La esencia del Príser está en la apropiación ciudadana. No son obras para entregar y olvidar, sino procesos que nacen de la comunidad y se sostienen en el tiempo.
“Es muy importante que la comunidad se apropie de este tipo de proyectos, que se empoderen. Finalmente, estos proyectos son para ellos y se formulan con ellos”, destaca Jaramillo.
La ejecución de los Príser en marcha se extenderá hasta marzo o abril, según la programación de cada sector. Si el piloto urbano en Villa del Carmen demuestra resultados positivos, Guatapé podría expandir esta metodología a nuevos barrios, combinando inversión pública, acompañamiento técnico y participación ciudadana para proteger el territorio.
¿Y tú qué opinas?
¿Crees que este tipo de proyectos deberían replicarse en más sectores del municipio? Te leo en los comentarios.
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